Biografía

Primero fue la soledad de

la mañana,

que me hizo flotar con

su abrazo de vida que llega.

 

Después es la soledad de

mi muerte,

que despliega su tarde de campanas

contra el viento de tierra.

 

Por fin será la soledad de

la noche,

que deja ver los astros titilantes

y los lagos de luna.

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en poesía. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s